Los peces en el estanque
Los peces aportan al estanque de jardín un verdadero ambiente lleno de vida y movimiento. Los peces ‘koi’ o carpas destacan por su colorido, pero lo mejor es acudir a una tienda especializada donde encontraremos además de una amplia selección de peces, el asesoramiento de un especialista que nos indicará cuáles son los más apropiados para nuestro estanque.

El experto nos aconsejará que introduzcamos los peces, más que todos de golpe, poco a poco y mejor en primavera. Es mejor comenzar con pocos peces e ir aumentando su número poco a poco. Debemos tener en cuenta al introducir nuestros peces que estos aumentarán de tamaño y seguramente se reproducirán.
En el apartado de Peces para estanque iremos hablando de las diferentes especies y de su alimentación.
Las plantas acuáticas para el estanque
Un jardín acuático permite poder disfrutar de un amplio grupo de plantas que dificilmente se pueden encontrar en otro lugar.

Ya desde el año 1225 antes de Jesucristo, se cita que Ramses III se hacía construir lagunas para mantener en ellas distintas especies acuáticas como nenúfares o lirios. Tambien hay documentos que hablan sobre este mismo tema y los Incas con una antiguedad superior a los 2.500 años. Por no hablar de las grandes obras maestras que en este campo han efectuado Japón y China. El hombre siempre ha querido rodearse de cosas bellas y las plantas acuáticas ofrecen un amplio abanico de posibilidades en este sentido.
No podemos pretender tener un estanque como un elemento totalmente diferenciado del resto del jardín, sino que este, debe ser un elemento armonioso más del conjunto, debe estar integrado en el jardín en todo su contexto, sobre todo para permitir al usuario disponer y disfrutar de un grupo de plantas que sin un medio acuático le sería imposible mantener. Vamos ahora a introducirnos de forma superficial, pero orientativa, en las plantas que intervienen dentro de esta modalidad de jardín.

Existen tres grandes grupos dentro de la oferta de este tipo de plantas y se clasifican según su ubicación en el estanque como:
- Plantas de rivera o margen.
- Plantas profundas.
- Plantas flotantes.
Existe un cuarto grupo como son las plantas sumergidas. Este grupo digamos que su marco de utilización está mucho más indicado para acuarios y en él se incluyen especies que no son propiamente acuáticas, pero que por su característica varietal y su dureza soportan perfectamente largos períodos sumergidas bajo el agua, como por ejemplo el Ficus repens, Dracaena sp., Syngonium, Spatiphillum…).

Volviendo a los tres primeros grupos, a la hora de disponerse a la elección de las especies a plantar, se puede decir que el trabajo más duro ya ha concluido, puesto que el estanque está terminado. ¿Qué especies en concreto debemos poner? Estas irán en función de diversos factores como:
· ¿Habrá peces o no en el estanque?
· Dimensiones y profundidad del estanque.
· ¿Existen juegos de agua en el estanque?
· ¿De cuántas horas de sol dispone nuestro estanque?
Una de las cosas que debemos evitar es que se coloquen tantas especies en nuestro estanque, que este se convierta en un jardín botánico. Es importante que el estanque disponga de espacios libres.
Un elemento ornamental muy atractivo en el jardín siempre han sido las formas de las hojas. En el caso de las plantas acuáticas, este aspecto adquiere mayor relevancia… su color, su forma, su porte. Es en el estanque, más que en ningún otro lugar del jardín, es donde las formas son importantes, ya que no sólo es su impacto visual inmediato lo que realza el cuadro, sino también sus reflejos. De ahí que sea un aspecto importante el decidir esta o aquella especie.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es saber que existe un importante grupo de plantas acuáticas consideradas ‘oxigenadoras’ que poseen la clave del equilibrio natural del estanque. Son poco atractivas pero necesarias, por lo que no hay que escatimar en el número a implantar, ya que además de producir oxígeno para los animales del estanque, reducen notablemente los niveles de sales disueltos en el agua con motivo de su nutrición, evitando al mismo tiempo la proliferación de vegetales inferiores.
A continuación daremos un listado de especies según los grupos que definimos anteriormente por su ubicación en el estanque:
Plantas de rivera o margen
Achorus calamus
Calas
Caltha palustris
Cyperus alternifolius
Cyperus papyrus
Glyceria variegata
Iris pseudoachorus
Iris sibirica
Juncos glauca
Juncos inflexus
Juncus maritimus
Juncus acutus
Mentha acuática
Misolis palustris
Pontideria cordata
Pontideria lanceolata
Scirpus cebreinus
Scirpus lacustris
Tipha
Tipha mínima
Tipha latifolia
Veronica vegabunda

Plantas flotantes
Jacinto de agua
Pistia (lechuga de agua)
Salvinia natans (helecho de agua)
Stratoides aloides
Plantas de aguas profundas
Nimphaea alba blanca
Nimphaea gladstoniana
Nimphaea odorata alba blanca
Nimphaea chromatella
Nimphaea gladstoniana amarilla
Nimphaea vill. benetti amarilla
Nimphaea carnea rosa
Nimphaea rose arey rosa
Nimphaea atraction roja
Nimphaea laydekeri rosea roja
Nimphaea stellata roja
Plantas oxigenadoras
Cerarophyllum demersum
Elodea canadiense
Elodea crispus
Myriophyllum verticillatum
Myriophyllum aquaticum
Vallisneria gigantea
Vallisneria normal
Vallisneria tortifolia
La elección del estanque
El sueño de muchos amantes de la jardinería, es tener su perfecto paisaje acuático. El agua no cesa de ofrecernos un fascinante espectáculo, no sólo por su reflectante superficie sino también por las distintas formas de vida que abriga. Su flora y fauna además de aportar un encanto suplementario al jardín presenta un aspecto educativo, no desprovisto de interés para los niños.

Saber planificar un estanque es fundamental para que este, con su contemplación nos haga disfrutar de esa sensación de libertad y descanso, que el agua tiene en nuestra vida desde el punto de vista psicológico.
Hoy en día la falta de espacio no es un problema, existen nuevos materiales y empresas especializadas al servicio de nuevos productos que hacen que el disfrute de un estanque en nuestra terraza o jardín se encuentre al alcance de cualquiera. Esto es así hasta el punto de que la construcción e instalación de un estanque se puede convertir en un juego de niños siguiendo las instrucciones que desde estas páginas como empresa especializada les ofrecemos bajo el esquema de “hágaselo usted mismo”.
¿Qué debemos tener en cuenta para su ubicación?
El lugar donde va a estar instalado tiene mucha importancia y debe elegirse con sumo cuidado. Debemos preguntarnos qué tipo de estanque queremos. ¿Decorativo, más natural, con juegos de agua, con peces, con vegetación, con cascada, de aguas tranquilas…? Esta consideración es importante porque influye en el lugar de colocación y en el tamaño del estanque. La combinación de todos los elementos expuestos anteriormente, con el espacio que precisa también es factible y resulta especialmente atractiva.

Si queremos plantas en nuestro estanque, es imprescindible que la irradiación solar diaria sea de cuatro a seis horas y la mínima profundidad de 10 a 40 cm. Si deseamos tener peces, será entonces aconsejable que la profundidad sea de 80 a 100 cm. También nuestro estanque debe ser franqueable desde el máximo posible de puntos para facilitarnos su mantenimiento. Tendremos en cuenta que esté libre de árboles de hoja caduca o coníferas. Arbustos y árboles se deberán plantar a una distancia de tres a seis metros del estanque.
Y finalmente, nos planteamos la cuestión sobre qué forma deberá tener nuestro estanque. Con las láminas la decisión es nuestra y podremos crear formas muy personales. Con las cubetas prefabricadas seguro que encontraremos en su amplia gama la forma y profundidad que necesitamos.
En general se puede decir que para un estanque de hasta una superficie de 5 m2 se recomienda la cubeta prefabricada, ya que ofrece una relación equilibrada entre superficie y profundidad incluso para estanque de pequeño tamaño. Los estanques de tamaño mediano de entre 5 y 10 m2, pueden instalarse con igual facilidad con cubetas o láminas.




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