QuÃmica del estanque
Para mantener una buena calidad del agua es importante entender la quÃmica del estanque. Si no hay demasiados peces y la cantidad y variedad de plantas garantizan un equilibrio natural, habrá pocos problemas. Pero conviene saber lo que puede ir mal y por qué.

El agua posee una transparencia reflectante que indica que está bien oxigenada y en condiciones excelentes.
Los problemas surgen sobre todo si desciende la población vegetal y aumenta la de peces, lo cual alterarÃa el ciclo del nitrógeno. La falta de control de los desechos nitrogenados derivados de los peces es lo que puede traer dificultades, en especial el aumento de amoniaco.
En la naturaleza, las bacterias nitrificantes descomponen los desechos tóxicos en productos menos dañinos. Esto forma parte del llamado ciclo del nitrógeno. La materia orgánica contiene proteÃnas en cantidades variables. Cuando las proteÃnas se descomponen por la acción de las bacterias o como producto de desecho del metabolismo proteÃnico, se forma amoniaco. Las bacterias convierten el amoniaco, que es extremadamente tóxico para los peces, en nitritos menos tóxicos. A su vez, éstos se convierten en nitratos, que son sustancias relativamente inocuas y que las plantas utilizan como alimento para formar sus proteÃnas. El proceso de conversión del amoniaco en nitrato se denomina nitrificación.

Cuando hay muchos peces, este proceso, que se da en el estanque de forma natural, funcionará mejor con la acción de un filtro biológico. Este tipo de filtro proporciona un medio para que prosperen las bacterias beneficiosas. Incluso cuando la quÃmica del agua de un estanque parezca correcta, conviene comprobar periódicamente la presencia de nitritos. La mayorÃa de los centros de jardinerÃa ofrecen productos para realizar estas comprobaciones. La firma Oase dispone bajo la denominación Aqua Activ Testset, de un set para la sencilla y precisa determinación del valor pH, el grado de dureza total, el contenido de carbonato y de nitrito en el agua de nuestro estanque directamente en el sitio de forma sencilla. Hay que mezclar una pequeña muestra de agua del estanque con un producto quÃmico que cambia de color y se compara con una tabla de valores. Existe una prueba similar que determina la acidez relativa o pH del agua. Aunque no suele ser tan importante como el nitrito, vigilar la acidez del agua es útil.

Si bien el equilibrio natural de plantas y peces es el método más satisfactorio para mantener la estabilidad, los filtros fÃsicos, biológicos y ultravioletas son recomendables. Igual que lo es una bomba que aumente el contenido de oxÃgeno del agua, sobre todo si hay muchos peces. Estas bombas mejoran la calidad del agua, en especial en el fondo turbio de los estanques profundos.
(Fuente Atlas ilustrado de los jardines acuáticos)



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